La sostenibilidad se ha convertido en un factor clave dentro del sector de la horticultura ornamental. En este contexto, la certificación MPS es uno de los estándares internacionales más utilizados para evaluar el impacto ambiental de los productores de flores y plantas.
Dentro de este sistema, uno de los programas más conocidos es MPS-ABC, un método que permite medir y clasificar el desempeño ambiental de los viveros a partir de datos reales de producción.
Comprender cómo funciona esta certificación ayuda a valorar mejor el compromiso ambiental de los productores.
Qué es el sistema MPS-ABC
El programa MPS-ABC forma parte del sistema de certificación desarrollado por MPS para el sector hortícola.
Se trata de un sistema de registro continuo de datos ambientales que permite evaluar el impacto de la producción de plantas ornamentales.
Los productores participantes deben registrar periódicamente información relacionada con su actividad, como por ejemplo:
- consumo de energía
- uso de fertilizantes
- aplicación de productos fitosanitarios
- consumo de agua
- gestión de residuos y emisiones
Estos datos se analizan mediante un sistema de puntuación que permite determinar el nivel de sostenibilidad del productor.
Los niveles de la certificación MPS-ABC
Una vez analizados los datos registrados, el sistema clasifica a las empresas en tres niveles:
Nivel A
Es el nivel más alto dentro de la certificación MPS-ABC.
Indica que el productor tiene un impacto ambiental relativamente bajo en relación con los estándares del sector y que aplica prácticas eficientes en el uso de recursos.
Las empresas que alcanzan este nivel demuestran un control avanzado de su producción y una gestión responsable de los insumos.
Nivel B
El nivel B indica que el productor cumple con los requisitos del sistema y mantiene un impacto ambiental moderado dentro de los parámetros establecidos.
Es un nivel que demuestra compromiso con la mejora ambiental y un seguimiento estructurado de los procesos de producción.
Nivel C
Es el nivel inicial del sistema MPS-ABC.
Las empresas certificadas en este nivel ya han comenzado a registrar y controlar su impacto ambiental, lo que constituye el primer paso hacia una gestión más sostenible.
A partir de este punto, los productores pueden mejorar progresivamente sus resultados para alcanzar niveles superiores.
Cómo contribuye MPS-ABC a una horticultura más sostenible
El valor del sistema MPS-ABC radica en que permite medir el impacto ambiental de forma objetiva.
En lugar de basarse únicamente en declaraciones o compromisos, el programa utiliza datos reales de producción, lo que facilita:
- identificar oportunidades de mejora
- optimizar el uso de recursos
- reducir emisiones e insumos
- mejorar la eficiencia productiva
- aumentar la transparencia en el sector
Gracias a este enfoque basado en datos, muchos productores pueden avanzar hacia modelos de cultivo cada vez más sostenibles.
Un estándar cada vez más valorado por el mercado
En el mercado europeo de plantas ornamentales, la sostenibilidad es un criterio cada vez más relevante.
Muchos garden centers, distribuidores y proyectos de paisajismo buscan proveedores que cuenten con certificaciones ambientales reconocidas.
Programas como MPS-ABC ayudan a garantizar que los productores cumplen con estándares medibles y auditados, lo que genera mayor confianza dentro de la cadena de suministro.
El papel de las certificaciones en el futuro del sector verde
La horticultura ornamental está evolucionando hacia sistemas de producción cada vez más eficientes y responsables.
Certificaciones como las desarrolladas por MPS permiten al sector avanzar hacia un modelo donde la calidad de las plantas y la sostenibilidad ambiental van de la mano.
Para los productores, supone una herramienta de mejora continua.
Para los clientes profesionales, una garantía de transparencia y responsabilidad en la producción.
