La Santolina para el jardín es una de las protagonistas dentro de las plantas aromáticas y medicinales en España junto a otras como el romero, la salvia, la lavanda o el tomillo. Su origen proviene del norte de África y Norteamérica.

Para una mejor aplicación en el jardín, debería estar a pleno sol. Aunque tolera muy bien el frío e incluso heladas como las que se suelen dar en los climas mediterráneos. Prefiere suelos muy bien drenados y con un nivel de nutrientes moderado. Este dato es muy importante si queremos mezclarlas con otras plantas en nuestro jardín.

Su utilización en el mundo de la jardinería es muy famosa. Normalmente, se aprovecha la Santolina por el contraste de sus hojas gris plateado con el color de su floración, de un color amarillo vivo. Gracias a esto podemos darle un toque distintivo de color al jardín con una planta de fácil mantenimiento.

Podemos utilizarla para cubrir grandes superficies que queramos tapar o, por el contrario, para generar un contraste o marcar distintas áreas.

El momento ideal para su compra es en otoño y primavera. Ya que, florece a finales de primavera, principio de verano. Así, si queremos transplantarlas lo haremos en el mejor momento para que de un color diferencial a tu jardín.

Y dependiendo del terreno que queramos tapar necesitaremos mayor cantidad o menor de esta planta. Suele comprarse en los centros de jardinería y nosotros aconsejamos la compra de 3 plantas de Santolina con una maceta de diámetro de unos 17 cm. En el caso de que queramos cubrir un terreno mucho más grande habría que comprar 3 (o las que sean necesarias) plantas en una maceta de 5L. Poniéndolas, respectivamente, una cada metro cuadrado que queramos cubrir.

¿Alguna duda sobre la Santolina y sus usos? Pues no dudes en dejarnos un comentario o enviárnos un email.

¡Nos vemos en el próximo post :)!

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